Hacer andar un local en Argentina es una pulseada constante contra los costos fijos, la calle y un cliente que ya no compra como antes. Para leer el presente del comercio minorista sin anestesia, charlamos con Bruno Cardinale, fundador de changuito.com.ar, desde Pergamino, provincia de Buenos Aires. Los números de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) dibujan un mapa clarísimo: el mostrador y la pantalla ya no son mundos separados.
El retail físico, con altibajos que duelen
Los datos de CAME no dejan margen para el festejo. En 2024, las ventas minoristas PyMEs cayeron un 10% real frente a 2023, con diez meses en rojo y apenas un respiro en octubre y diciembre. Durante 2025 el panorama mejoró un poco, pero lejos de la recuperación que algunos pintan: el año cerró apenas 2,5% arriba en términos reales, con un arranque favorable que se desinfló desde mayo y un diciembre que volvió a mostrar una baja del 5,2% en varios locales.
"Hay que leer los números con lupa. Por un lado tenés a CAME midiendo el día a día de las PyMEs a precios constantes en los locales a la calle, y por el otro a la CACE midiendo el volumen del eCommerce en pesos corrientes. No es manzanas con manzanas, pero la foto general te marca una tendencia que ya es imposible ignorar", explica Cardinale.
La pantalla no frena: los números del eCommerce argentino
Mientras el local a la calle sufre para sostener la caja, el canal digital se mueve a otra velocidad. En 2024, el comercio electrónico facturó $22 billones, con un crecimiento nominal del 181%, muy por encima de la inflación. En 2025, los datos de CACE volvieron a romper marcas:
- $34,03 billones facturados en total, un 55% más interanual.
- 253 millones de órdenes de compra procesadas.
- 645 millones de unidades despachadas, con un crecimiento real del 28% en volumen.
- $134.519 de ticket promedio por compra.
- Más de 1,3 millones de nuevos compradores, alcanzando los 25,1 millones de argentinos que ya compran online.
Bruno pone el foco en un detalle que muchos pasan por alto: "Con una inflación interanual del 31,5%, ese 55% nominal se traduce en un crecimiento real de entre el 18% y el 22%. Y lo más interesante es que las unidades subieron un 28%. No fue solo que subiste los precios porque la plata valía menos; la gente efectivamente compró más cantidad de cosas a través de la pantalla".
Google, Instagram y WhatsApp: la vidriera ahora es digital
La discusión clásica de "tienda física versus tienda online" ya quedó vieja. Hoy el cliente no camina directo al local: primero busca en Google, mira el Instagram, chusmea un video en TikTok, pregunta por WhatsApp y recién ahí decide. Un dato contundente lo confirma: el 85% de la gente busca online antes de pisar un negocio físico.
La compra puede terminar en el mostrador, en una pasarela de pago, en Mercado Libre o combinada con un retiro en tienda. De hecho, el año pasado casi el 30% de las entregas del eCommerce fueron con retiro en el punto de venta. El mundo digital y el físico ya son una sola cosa.
La regla de oro para el comercio de barrio
Con 6 de cada 10 argentinos comprando por internet todos los meses, quedarse esperando que el cliente pase caminando por la puerta es una apuesta arriesgada. La propuesta de Changuito es bien pragmática: nadie dice que cierres el local y te vuelvas 100% digital, pero sí o sí tenés que tener un canal online abierto.
"La tienda física te vende cuando el cliente llega por casualidad. La tienda digital te vende cuando el cliente te busca desde cualquier lado y a cualquier hora."
El circuito para un negocio de barrio hoy es simple: Google → Redes → WhatsApp → Catálogo web → Pago → Envío o retiro. Esa cadena, bien aceitada, es la diferencia entre facturar o quedarse mirando la persiana baja.
Tecnología sin vueltas para el comerciante de a pie
Cualquier comerciante sabe que el tiempo vale oro. Atender proveedores, lidiar con empleados, acomodar stock y cerrar caja no deja margen para ponerse a programar una página web. Por eso, la plataforma de Changuito está pensada para que digitalizar un negocio no sea un dolor de cabeza.
Entre las herramientas que se fueron sumando al sistema, se destacan soluciones directas al hueso del problema diario:
- Subida masiva: cargás una planilla de Excel y el catálogo queda listo, sin cargar producto por producto a mano.
- ChanguIA: inteligencia artificial para que la tienda se arme prácticamente sola en minutos.
- Changui: un asistente virtual de IA incluido sin costo, que conoce el stock al dedillo y atiende dudas las 24 horas.
- Video Commerce: espacio para subir contenidos cortos tipo Reels mostrando productos en funcionamiento dentro de la misma tienda.
- Herramientas de venta: promociones automáticas, descuentos por volumen, 3x2, pop-ups y control estricto de costos y categorías.
- Módulos específicos: soluciones a medida por rubro, como un módulo gastronómico completo para locales de comidas.
- Pagos y envíos: conexión nativa con Mercado Pago, Ualá, OCA, Correo Argentino y PedidosYa Envíos.
Bruno Cardinale lo resume sin vueltas: "Queremos que cualquier negocio de cualquier rubro pueda agarrar las riendas de su local y manejarlo de punta a punta desde un solo lugar, sin depender de intermediarios raros ni volverse loco con la tecnología".
